El Dentascan es un estudio específico de maxilar superior e inferior (arcada dental) mostrando tanto los dientes como la calidad del hueso y la masa ósea en las zonas de interés, sobre todo con la finalidad de realizar implantes dentales.
Para realizar un Dentascan se requiere una adquisición de unos 80 cortes de TAC de ultra-alta resolución en unos 30 segundos. Esto sólo se puede lograr mediante una unidad tipo helicoidal, ya que si la adquisición se realizara corte a corte, como en las unidades convencionales, cualquier movimiento involuntario del paciente invalidaría los resultados o los haría poco fiables.
La colocación del paciente debe ser exacta para conseguir un plano de corte adecuado. Cualquier fallo en este sentido hace necesario repetir la adquisición.
El protocolo de adquisición se ha optimizado para que el tamaño de la placa corresponda con el tamaño real, y de esta forma el médico de referencia pueda realizar sus propias mediciones. Con posterioridad, los datos adquiridos se llevan a una consola de trabajo donde se procesan y formatean en planos específicos que permiten efectuar medidas que determinan la calidad del hueso y la masa ósea en la zona de interés.

El implante dental se considera la mejor opción para la reposición de la pérdida dentaria. Los métodos diagnósticos radiológicos resultan imprescindibles para la valoración prequirúrgica de los implantes, pues es necesario conocer con exactitud, la cantidad y calidad de hueso disponible, así como identificar diferentes estructuras anatómicas del maxilar y mandíbula, que se deben preservar durante la cirugía. La aparición del TAC dental ha supuesto un avance importante en el diagnóstico previo a una intervención de cirugía oral o de implantes, en tanto en cuanto facilita información muy detallada para realizar una correcta valoración prequirúrgica.
ESTUDIO ANATÓMICO PREQUIRÚRGICO
El TAC Dental proporciona una imagen tridimensional de los huesos maxilar superior y mandíbula, previo a la colocación de los implantes. “La exploración sirve para valorar el reborde alveolar donde se colocará el implante en aras a conseguir una buena integración ósea del mismo. Si la atrofia ósea es importante puede resultar imposible anclar un implante en el proceso alveolar, requiriendo técnicas de aumento del hueso disponible (expansión cortical, elevación del suelo del seno maxilar o injerto óseo) o anclajes fuera del proceso alveolar”.
Por otra parte, el tac dental permite medir la densidad ósea del reborde alveolar, lo cual garantiza que el implante se integre en el hueso de forma adecuada. La calidad ósea condicionará la técnica quirúrgica: el hueso de baja densidad requiere un mayor tiempo de cicatrización y presenta un mayor índice de fracasos.
“nos permite conocer las relaciones del implante con las estructuras adyacentes como son: reborde alveolar de los maxilares, canal mentoniano, agujero mentoniano, fosa nasal, seno maxilar o ducto nasopalatino. Es muy importante conocer la relación del implante con el canal mentoniano, pues en su interior se aloja el nervio alveolar, para evitar dolorosas lesiones del nervio”. En este sentido, cabe destacar que el TAC dental identifica el canal mentoniano en un 98% de los casos y el agujero mentoniano en un 100%.
En resumen, esta técnica de diagnóstico por imagen proporciona un perfecto estudio anatómico prequirúrgico, eliminando procedimientos innecesarios y maximiza el éxito de los procedimientos con mínimos riesgos.

IMPRESCINDIBLE PARA UN DIAGNÓSTICO EXHAUSTIVO
La información más exacta
Una completa valoración prequirúrgica en intervenciones de cirugía oral e implantología dental pasa por conocer con exactitud la zona a tratar. Es fundamental la identificación de determinadas estructuras anatómicas del maxilar y mandíbula, como el nervio dentario o el seno maxilar, para evitar complicaciones asociadas que puedan afectar el resultado del tratamiento.
“Antes, en la colocación de implantes dentales, para saber la anchura del hueso debíamos recurrir a sistemas de medición realmente complejos e inexactos, y podíamos llegar a casos, por ejemplo, en los que existiera una milimétrica desviación entre la anchura ósea estimada y la real, que podía llevar al fracaso del implante”.
Aparición del TAC dental
La aparición del TAC dental ha supuesto, tanto en el campo de los implantes dentales como en el de la cirugía oral, un acceso a valoraciones en los tres campos del espacio. “Aporta de forma detallada, la altura, anchura, densidad y dirección del hueso, de manera que conocemos con exactitud y en un tiempo record nuestra área de trabajo”.
“Gracias a la información proporcionada por el TAC dental, tanto para la colocación de implantes dentales y exodoncia de cordales incluidos, como para la eliminación de quistes o la realización de procesos quirúrgicos de mayor complejidad en el área maxilofacial, podemos ofrecer al paciente las máximas garantías en el tratamiento de su patología”.
El maxilar superior y el inferior o mandibula son estructuras óseas que por su configuración en curva o arcada,dificultan la imágen radiográfica.Incluso en las TC las imágenes se degradan por los artefactos (streak artifacts) que dan las restauraciones dentales. Actualmente es posible realizar reformateos con programas como el dentalscan, que permiten obtener multiples imágenes panorámicas de los maxilares y secciones transversales a la arcada dentaria. Las rayas de artefacto que degradan la visualización del hueso, son proyectadas sobre las coronas de los dientes una vez aplicado el reformateo. Es decir, no se difunde el artefacto hacia los tejidos subyacentes. Como resultado, estos programas han tenido gran éxito en la evaluación de implantes, quistes, tumores y procedimientos quirúrgicos.



